![]() |
| Carmen. Torremolinos. |
La mecánica era la de siempre. Recogerla el viernes por la noche. Irnos a un hotel, cenar y tomar algo sin muchos excesos por que el Sábado tenía que madrugar para el curso. a la salida del curso, el resto del fin de semana era nuestro para hacer lo que más quisieramos.
Esta vez íbamos a celebrar mi cumpleaños y aprovechando que ella tenía unos días libres el plan sufrió unas modificaciones: vendría a Madrid a la vuelta conmigo. De entrada había cogido un hotel en Torremolinos (esta vez no habían mas Kilómetros que recorrer) para la noche del Sábado y el Domingo.
![]() |
| Que estaba pensando?. |
Desde recepción me anunciaban que mi 'Mujer' había llegado y estaba subiendo en el ascensor. Tuve que hacer un esfuerzo por comprender al recepcionista y entender quien era mi 'Mujer' que estaba subiendo a la habitación. Cuando comprendí, me despejé al instante y al colgar, abrí la puerta de la habitación y fui a su encuentro.
En ese momento la vi llegar por el pasillo de la planta del hotel sonriendo y acompañando una carcajada me comentó: 'Tu mujer ya está aqui'. No sonaba nada nada mal. La mente cuando quiere volar, lo hace a una velocidad increíble.
Entramos en la habitación y no pude resistirme a esperar a que deshiciera la maleta. Me lancé buscando sus labios y abrazarla. Tenia una necesidad imperiosa de estrecharla en mis brazos y sentir su fragancia. Era mi cumpleaños pero decidí que el mejor regalo que podía tener era ella.
Me costó una barbaridad dejar que se duchara a solas y se pusiera cómoda, pero lo hizo muy a mi pesar. Cuando salio del baño, lo hizo cubierta con una simple toalla. Yo había decidido que el mejor regalo que podía tener era ella y verla feliz así que había dejado una caja encima de la cama con algo para que ella se viera a mis ojos, si podía ser, mas bella y deseable.
Cenamos y estuvimos dando una vuelta. A la vuelta en la habitación, pudimos disfrutar el uno del otro durante largo tiempo. Deseaba estar dentro de ella, sentirla en un contacto franco directo y muy íntimo.
La sensación delicada del contacto con su cuerpo y sus labios. Esa noche no follamos, verdaderamente hicimos el amor y no se cuantas horas estuvimos haciéndolo. Esa noche en Melía Costa del Sol de veras desee y amé a la mujer que estaba conmigo como si me fuera la vida en ello.


No hay comentarios:
Publicar un comentario